El caso Capa
- Sergio Cea
- 16 jun 2022
- 2 Min. de lectura
La temporada del lateral ha sido una pesadilla y su renovación es una quimera
Ander Capa esta temporada solamente ha jugado 4 minutos. Sí, el mismo Ander Capa, titular en campañas anteriores, que ha cabalgado la banda derecha de San Mamés todos los fines de semana. Capa es uno de los nuestros, de Lezama, un profesional que se fue como un niño para buscar minutos de juego. Pero no fue un adiós, fue un hasta luego. Tras su paso por el Eibar, recaló a cambio de tres millones de euros en 2017 en la capital vizcaína hecho un hombre. Desde entonces hasta ahora lo ha dado todo por el escudo y este año ha sido castigado. ¿Por qué y por quién?
Lo cierto es que la temporada no empezó como el lateral esperaba. Una lesión muscular le mantuvo fuera de los terrenos de juego los dos primeros partidos de Liga. Iñigo Lekue le sustituyó y lo hizo con creces. Sin embargo, durante una etapa de la temporada el de Deusto no estaba rindiendo bien y la opinión de Marcelino prevaleció. De Marcos y Petxarroman jugaron por delante de un Capa totalmente recuperado de la lesión. Pasó de ser titular en campañas anteriores a ser el cuarto lateral derecho del equipo.
El motivo de la suplencia del portugalujo era una incógnita para la prensa, la afición y sus compañeros. Si alguien pensaba que era porque Ander Capa terminaba contrato a final de temporada se equivocaba, ya que Marcelino lo refutó en rueda de prensa. El técnico asturiano lo achacó a una simple decisión deportiva, que otros jugadores por méritos propios se merecían jugar antes que él. Algo extraño cuanto menos dada la regularidad característica de Ander Capa.
Sin embargo, este varapalo no le frenó y entrenó como un profesional diariamente hasta que le llegase una oportunidad. Pero las oportunidades no llegaron y ha tenido que “chupar banquillo” todo el año. El propio futbolista ha confirmado en una entrevista concedida al diario Deia que Marcelino le ha despreciado. Además, Capa se sinceró: “Mentalmente me dejó un poco baldado, entristecido y sin ilusión”.
Tiene contrato en vigor hasta el 30 de junio, a partir de entonces se convierte en agente libre. Su futuro está en el aire y dependerá del presidente electo que se dará a conocer el 24 de junio. Por el momento, ninguno de los tres candidatos han dado luz verde a su renovación. Qué lástima que un futbolista como él, pueda abandonar el club de esta manera tan amarga. Pero es su decisión y es más que comprensible, aún más cuando el entrenador le dice a mitad de temporada que entrene para él mismo. En ese momento fue cuando Capa supo que no contaba con él para nada.



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